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Familiares duermen afuera de hospitales en Michoacán: la otra cara del sistema de salud

Foto del escritor: Salud Pública Digital
Salud Pública Digital
hace 5 días
4 min de lectura

La sala de espera de un hospital público no tiene paredes, pero sí tiene frío, asfalto y una incertidumbre que te hiela hasta los huesos.

Afuera del Hospital Civil Dr. Miguel Silva, las aceras se convierten cada noche en habitaciones improvisadas. Decenas de personas pernoctan a la intemperie con el único propósito de cuidar a quienes están siendo atendidos dentro. Vienen de Aquila, de la meseta purépecha o de Tierra Caliente. Son familias enteras que han renunciado a sus trabajos, agotado sus ahorros y viajado durante horas solo para encontrarse con una realidad invisible para el sistema de salud: el tratamiento de un paciente también desmantela las finanzas, el cuerpo y la estabilidad de sus seres queridos.


Para quienes viajan desde las comunidades más vulnerables de Michoacán, la prolongada estancia a la intemperie es un castigo logístico y financiero. Existe una absoluta falta de espacios decentes para el descanso, la higiene y el refugio.


"Bueno, hoy es el octavo día, así que espero que sea rápido porque, honestamente, es muy agotador estar aquí. Nos hemos quedado incluso en días de lluvia, y estar a la intemperie así es muy problemático".

— Familiar de un paciente internado.


La noche y sus propios demonios


La oscuridad que cae sobre el hospital trae consigo un frío que intensifica una espera de por sí dolorosa. Para los familiares que pasan la noche en las aceras, la angustia médica no es el único enemigo. Quienes resisten en este lugar informan que la noche trae consigo incomodidad, impotencia y la presencia de ratas que deambulan entre sus pertenencias.


La rutina diaria comienza temprano, pero no de buena manera. Los afectados piden un trato digno, ya que desde las primeras horas de la mañana, el personal les exige que recojan las mantas y el cartón sobre los que duermen. No es hasta el anochecer que se les permite volver a colocarlos para intentar descansar un poco.


Un entorno de abuso comercial y desabasto


El principal golpe a sus bolsillos, afirman los afectados, es la escasez de suministros. Las familias exigen un suministro completo de materiales básicos y medicamentos. A la crisis médica se suma un entorno de abuso comercial en los alrededores: el papel higiénico, las fotocopias, la comida y los trámites obligatorios —como las cartas notariales— triplican su precio en los negocios cercanos. Ante la urgencia y la falta de opciones, no tienen más remedio que pagar.


A la vista de todos, la dignidad humana se ve quebrantada. Hay personas que pasan toda su estancia sin poder asearse por falta de un espacio adecuado. El clima adverso y el estrés prolongado ya han comenzado a pasar factura: muchos informan haberse enfermado en la acera, pero se mantienen en pie porque saben que sus finanzas no soportarían a otra persona enferma en la familia.


Testimonios del desamparo


El costo social de salvar una vida es devastador. Para acompañar a sus enfermos, algunos han tenido que renunciar a sus empleos o solicitar licencias con el riesgo inminente de ser despedidos. Otros se han visto obligados a dejar a sus hijos pequeños al cuidado de terceros para evitar que vivan en la calle. Debido a esto, el clamor es unánime: exigen un lugar donde alojarse cerca del hospital. No piden lujos, solo lo básico para limpiarse, comer algo, descansar un poco y salir de la intemperie.


Las familias piden humanidad y un trato respetuoso. Lamentan que, además de sufrir el clima y las dificultades económicas, a veces sean ignoradas o menospreciadas por el propio personal de la institución. Nadie está afuera por elección.


"Vengo de Tacámbaro, traje a mi esposo muy enfermo... cuando llegas aquí ni siquiera sabes qué hacer ni cómo hacerlo, y el servicio que brindan es terrible. No quieren darte ninguna información... El trato es humillante, honestamente, es humillante. Si estás aquí afuera por la noche y está a punto de llover, intentas traer tus cosas adentro para dormir y te echan. Les digo: 'Pero está a punto de llover', y dicen: 'No importa. Cuando esté lloviendo de verdad puedes traerlas adentro, pero no ahora'".

— Familiar originaria de Tacámbaro.


"El trato es muy inhumano. Inhumano, porque vienen y mojan el lugar, el área donde la gente puede descansar un poco, y esa es una situación en la que la salud de las personas está en riesgo. Esa es mi queja. Yo les digo a ellos: tengan un poco de humanidad al tratar a las personas, no usen esos tonos y esas maneras... porque gritan, te echan de una manera muy mala".

— Familiar afectado.


La crisis de la hemodiálisis y la falta de infraestructura


El descontento con el servicio también radica en los tiempos de espera y el desabasto crítico de tratamientos especializados. Los familiares reportan largas esperas para pacientes que necesitan hemodiálisis debido a la falta persistente de materiales. Cuando se rumora que los insumos han llegado, la acera se satura aún más de personas que aguardan con la esperanza de que sus enfermos reciban la atención necesaria.


La infraestructura actual es totalmente insuficiente. Los usuarios exigen la construcción de un refugio más grande, señalando que el espacio existente es sumamente pequeño y no cuenta con la capacidad para albergar a la cantidad de personas que llegan desde el interior del estado. Piden que se les dé prioridad a las familias y se les permita quedarse en un espacio cerrado, especialmente durante las temporadas de frío intenso.


Hacia una verdadera Salud Pública


Viajar para atender una emergencia médica no debería significar la pérdida del hogar, del trabajo o de la propia salud en la calle. Humanizar los hospitales públicos requiere mirar más allá de sus muros.


Mientras el sistema ignore que los cuidadores son el soporte emocional y operativo fundamental para la recuperación del paciente, la Salud Pública seguirá en deuda. Brindar una atención integral también es un derecho humano, y la dignidad de las familias no debe quedarse afuera.




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